Danzaqua y la Torre de Luz (2024)

Danzaqua y la Torre de Luz
Intervención artística en la Torre del Agua | Zaragoza

Danzaqua y la Torre de Luz es una intervención artística diseñada y dirigida por Nacho Arantegui, que explora la relación entre movimiento, luz y espacio arquitectónico en la icónica Torre del Agua de Zaragoza.

El evento, concebido para resaltar la monumentalidad y la singularidad de este edificio en forma de gota de agua, tuvo como pieza central la escultura «Splash», una obra suspendida que simboliza la fuerza y fragmentación de una gota al impactar sobre una superficie. A través de un diálogo entre danza, escultura, luz, sonido y aroma, la intervención ofreció una experiencia inmersiva y sensorial en la que el público pudo descubrir la poética del espacio.

La velada se celebró el viernes 25 de octubre de 2024, con dos pases de 60 minutos cada uno. Con un aforo completo en ambas sesiones y un máximo de 150 asistentes por pase, el evento garantizó una experiencia íntima y envolvente.


Primera parte: Instalación Escultórica y Danza Vertical

La primera parte del evento tuvo lugar en la planta baja de la Torre del Agua, donde Nacho Arantegui presentó una instalación escultórica compuesta por paisajes encapsulados en cúpulas de cristal giratorias. Estas piezas generaban un ambiente evocador y misterioso, permitiendo al público descubrir mundos en miniatura en constante transformación.

En este espacio se desarrolló la actuación de Dimegaz Danza Vertical, con la bailarina Janire Etxabe, quien aprovechó las formas arquitectónicas más elevadas de la sala para desplegar un espectáculo de movimiento fluido e interactivo. Su danza se entrelazó con la instalación escultórica, generando una experiencia visual y emocionalmente cautivadora.

Toda la intervención estuvo acompañada por la composición musical en vivo de Punta Laberinto, a cargo de la oscense Patricia Usero, quien creó paisajes sonoros envolventes que potenciaban la atmósfera de la sala.

Además, la voz en off de Silberius de Ura relataba el argumento de la velada, guiando al público a través de un relato inmersivo que aportaba una dimensión narrativa al desarrollo del evento.


Segunda parte: Performance, Luz, Música Ambient y Experiencia Sensorial

Tras la primera intervención, el público siguió al performer Yago de Mateo, artista afincado en Zaragoza, hacia la segunda planta del edificio. En esta fase, los asistentes fueron invitados a tumbarse en el suelo para contemplar un espectáculo lumínico diseñado para realzar las formas arquitectónicas y escultóricas del espacio.

El diseño de iluminación, a cargo de la empresa zaragozana Millán Pro, exploró los contornos de la Torre del Agua y de la escultura «Splash», revelando la belleza poética de sus volúmenes y su relación con la luz. Mientras tanto, Yago de Mateo se desplazó por las rampas del edificio, interactuando con la estructura en una propuesta performativa que sumergió al público en una experiencia sensorial única.

En esta segunda parte, se incorporó una dimensión olfativa a la intervención con un aroma exclusivo diseñado en colaboración con Oshadhi España, cuyas esencias naturales envolvieron el espacio, reforzando la inmersión y la conexión sensorial del público con la arquitectura, la luz y la escultura.

La intervención se completó con atmósferas de niebla y la música ambient en vivo de Punta Laberinto, generando un entorno envolvente donde la luz, el sonido y el aroma potenciaban la dimensión sensorial de la Torre del Agua.

Al igual que en la primera parte, la voz en off de Silberius de Ura acompañó la experiencia, hilvanando el relato de la velada y aportando una capa poética que enriquecía la percepción del público.


Danzaqua y la Torre de Luz logró transformar el espacio arquitectónico en un escenario de exploración artística, donde el público se convirtió en parte activa de una experiencia que combinaba arte, arquitectura, percepción sensorial y evocación poética.

Fotógrafo oficial OHZ:
Canelita Estudio

Otras fotografías:
Carlos Colás 

Con la colaboración de:
Lorena Tokero Rodriguez, Pablo Toquero, Cristina Berlanga, Gato, Lucía y el equipo de voluntarios del Ayuntamiento de Zaragoza.